19 may. 2011

La Ley de la Ciencia deja a los investigadores un sabor amargo


Aunque la nueva ley de la ciencia abre las puertas al fin de las becas de investigación que encubren puestos de trabajo, la falta de definición de la carrera investigadora prolonga la incertidumbre en la vida de los investigadores.

La Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (LCTI) aprobada hoy por la práctica totalidad de los grupos del Congreso de los Diputados, no permite a los jóvenes investigadores respirar tranquilos. Desde la Federación de Jóvenes Investigadores/Precarios (FJI) hemos participado activamente en todo el proceso de elaboración de la ley (1), y pese a que su paso por el Senado ha permitido mejorar notablemente el texto aprobado en el Congreso, éste sigue presentando demasiadas carencias como para poder ser valorado positivamente por la FJI.

El último tramo de negociaciones en el Senado permitió introducir una de nuestras enmiendas en la actual Disposición Adicional 28ª (2), destinada a poner fin al fraude de las becas de investigación que encubren puestos de trabajo, tanto en el ámbito público como en el privado. Esta ha sido una de las principales reivindicaciones de la FJI desde su fundación, hace ya 11 años. En su día fue tachada de utópica, pero el tiempo no ha hecho más que darnos la razón. Sin embargo, esta disposición tardará todavía un año en aplicarse, solo será de aplicación a las nuevas convocatorias y además el Gobierno se da un plazo de hasta 2 años para elaborar un nuevo Estatuto del Personal Investigador en Formación. En definitiva, podrán convocarse becas de investigación hasta el año 2014.

La gran decepción de esta LCTI es el nuevo contrato de acceso, reclamado reiteradamente por la FJI. Esta nueva modalidad contractual pretendía atraer a valiosos profesionales al tejido investigador español, inspirándose en el sistema tenure-track anglosajón, lo que implica la estabilización tras una serie de evaluaciones. Por el contrario, este supuesto contrato de acceso ha sido desvirtuado a lo largo de los diferentes borradores, hasta acabar convertido en un mero añadido a la larga cadena de contratos temporales que un investigador concatena durante su carrera profesional. Además, la evaluación positiva del investigador ni siquiera se tendrá en cuenta de forma preferente para la posible estabilización.

El resto de la LCTI también presenta destacadas carencias: no flexibiliza el sistema de gestión y financiación de universidades y organismos públicos de investigación, sino que consolida la rigidez del modelo actual. Además, tampoco define un itinerario profesional basado en la excelencia, el mérito y la capacidad, demostrando así la falta de compromiso con los investigadores que trabajan en España.

Parafraseando al diputado por el Partido Nacionalista Vasco José Ramón Beloki en sus declaraciones de ayer en el Congreso de los Diputados: "Hecha la ley, queda todo por hacer y además urge hacerlo". Es por eso que desde la FJI estaremos vigilantes ante la aplicación de esta ley, y esperamos que las carencias antes mencionadas puedan resolverse en las disposiciones reglamentarias que la desarrollen.

NOTAS y ENLACES

(1) Link: http://precarios.org/LCyT-Ley+de+la+Ciencia+y+la+Tecnología

(2) Link: http://precarios.org/article239

FUENTE

FEDERACIÓN DE JÓVENES INVESTIGADORES / PRECARIOS