27 sept. 2009

Empresas biotecnológicas andaluzas se reunen con la Administración de la Junta e Andalucía

Expertos en el sector representantes de empresas biotecnológicas andaluzas reclaman que la Administración sanitaria de la Junta de Andalucía, su principal cliente, compre sus desarrollos para que generen negocio y crezcan en un área en la que España ha entrado tarde.

Ser competitivos, innovar con productos diferenciados que aporten valor añadido, sean vendibles y exportables, apostar por la calidad y contar con personal formado y experto son algunas de las necesidades de las empresas del sector biotecnológico en Andalucía. Es una de las áreas en las que se ha puesto el ojo para liderar el cambio del sistema productivo del país y que se ha sometido a análisis en un desayuno tecnológico organizado por el Grupo Joly y la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), donde de las 134 empresas con las que cuenta, 13 pertenecen al sector de la biotecnología, que movilizan una inversión de casi 20 millones de euros en proyectos.

En opinión de la responsable técnico del sector biotecnología de la Corporación Tecnológica de Andalucía, Gloria de la Viña Nieto, "es la capacidad de generar empleo en otros sectores la que caracteriza a la biotecnología y lo que hay que valorar a la hora de pedir respaldo a la administración".

La principal reflexión de los expertos es la necesidad de exportar productos desde Andalucía para crear empresas fuertes y competitivas. Pero para ello es necesario dedicar mucho esfuerzo a la formación, a la innovación y al desarrollo de patentes o marcas con productos realmente novedosos.

Pero no todo está en el tejado de las empresas del sector, cada vez más numerosas, sino que también necesita el respaldo de la Administración. Por ejemplo, en Andalucía todos coinciden en pedir al Servicio Andaluz de Salud -principal cliente de productos biotecnológicos-, que compre sus productos porque es la única forma de crecer como empresa. En la actualidad, saca a concurso las compras y si no hay productos competitivos en Andalucía o España los compra fuera y otras veces ocurre "por desconocimiento de que existen".

"Hay que apostar por el sector porque es exportable", dijo el director general adjunto primero de los laboratorios Rovi, Iván López Belmonte. Esta tesis fue apoyada por todos los presentes, como el director general de Bionaturis, Víctor Infante, para el que la clave es "buscar nichos de mercado donde seamos más competitivos, todo con el apoyo institucional y del sistema sanitario, nuestro principal consumidor y que debe apoyarnos, por ejemplo, comprando nuestros medicamentos para que las empresas andaluzas tengan garantía de negocio y luego puedan exportar".

Pero también hay que ser crítico con uno mismo. Según el director general de Neocodex, Enrique Vázquez Tatay, "no es lo mismo producir en Andalucía que en Estados Unidos. A día de hoy, meter productos fuera de nuestras fronteras es muy difícil. Pero la culpa es nuestra, llevamos decenas de años dando la espalda a la biotecnología. Ha habido inversión de millones de dólares en EE UU durante generaciones. Lo que padecemos lo tenemos merecido", sentenció.

Y no sólo hay que innovar sino hacerlo con visión empresarial. "Si no tenemos pedidos no somos empresa. Si somos capaces de tenerlos, entonces tendremos éxito. Y ese carácter empresarial tiene que existir.", aseguró el consejero delegado de Puleva Biotech, Juan Carlos de Gregorio. "Muchas cosas que se investigan ya se han investigado antes y sabes que no van a funcionar", puntualizó López Belmonte.

Los expertos debatieron también sobre los parques tecnológicos, las biorregiones y los clusters biotecnológicos. Todos coincidieron en matizar que deben ser más que un edificio o un entorno y apostar por la formación y el desarrollo del negocio (business development). Como referente en el sector, está justamente el Parque Tecnológico de la Salud de Granada.

Otro aspecto con el que tienen que convivir las empresas del sector es con la creación de patentes. "Si nuestro producto es el conocimiento, para poder decir que es nuestro hay que patentarlo, por lo que no hay más remedio que hacerlo. Es el envoltorio de nuestro producto", opinó el director general de Neuron BPh, Javier Velasco. Pero del mismo modo que reconocen la necesidad de patentar para generar barreras de entrada al mercado de los competidores, critican el exceso de patentes y optan por otras vías también efectivas como la imagen de marca. "El tema de las patentes me preocupa. Se intenta patentar todo, cosas que luego no vas a desarrollar y que a lo mejor ni se pueden comercializar", aseguró De Gregorio. "En esto hemos pagado la novatada. Hemos protegido por proteger. Hay que ajustarse más", apostilló Vázquez Tatay.

Desde el punto de vista del investigador, el director del Instituto de Parasitología López Neyra de Granada, Alfredo Berzal, dijo que, lamentablemente, a los investigadores se les evalúa por el número de patentes y "es una aberración que todo lo publicable sea patentable". Todos reclamaron, por tanto, un mayor conocimiento de la ratio de patentes que finalmente llegan a ser un producto en el mercado, un estudio en el que ya está trabajando la Corporación Tecnológica de Andalucía y que pronto podrá arrojar luz en el sector.

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