1 jul. 2007

Los científicos han realzado el olor de los tomates añadiéndoles un gen de la planta de la albahaca de limón. Lo cual, a su vez, incrementa los niveles de monoterpenos inductores de aroma, que normalmente se ponen en evidencia, en cantidades apreciables, cuando el tomate madura, tal y como han informado los investigadores en un documento publicado en la edición online del 24 de junio de la revista Nature Biotechnology . Setenta y ocho de las 82 personas consultadas pudieron distinguir los tomates modificados de los convencionales por el olor – a rosa y limón – y más de la mitad de los mismos opinaron que los tomates modificados mediante ingeniería genética también sabían mejor. Uno de los inconvenientes es que contienen un 50% menos del antioxidante licopeno.

Fuente: ScienceShots.
Texto: maikelnai.es
Foto: Efraim Lewinsohn